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miércoles, abril 05, 2006

CAPITULO 1

Y sus pensamientos se mezclaban, una vez más con el aire frío de la noche feneciente, llenando de expectativas la madrugada que se asomaba, lentamente, por el norte...

Sus ojos cansados no soportaban la poca luz que una rendija dejaba pasar, y que iluminaba la mitad de su cuerpo desnudo sobre la cama...

"No todo está perdido..." Alcanzó a pensar, antes de arremeter con furia contra el día que empezaba. "No todo está perdido" Se repetía una y otra vez, mientras veía como todavía dormía, sumido en el letargo del amor que se acaba, otro cuerpo, al lado del suyo...

Y dando un largo suspiro se incorporó y caminó hacia la ventana para dejar entrar un poco de aire fresco...

El aroma a café recién tostado invadió la pequeña habitación y recordó su feliz infancia al lado de una anciana que cantaba canciones de amor...

Aire, era eso lo que le faltaba. La intensidad de la noche, sumado a la fuerza de su conciencia, susurrándole al oido todos los juicios que no quiería oir la asfixiaban. "Un poco de aire me hará bien. Así se empiezan los nuevos días. Sólo espero que no despierte, no todavía"

Pero el brillo del sol que empezaba a asomar en el horizonte pegó fuertemente sobre su cara haciendo que despertara. Y las lágrimas comenzaron a brotar sin clemencia de sus ojos ya secos que mezclándose con el sudor de su propio cuerpo se deslizaba en grandes gotas sobre su espalda haciéndole estremecer

"Es injusto" pensó. "Prometí no volverlo a hacer, no llorar por nadie más" "Aire, todavía necesito más aire" Se dispuso entonces a abrir puertas y ventanas, que la luz del día entrara hasta el último rincón, y que el ruido de la calle ahogara sus pensamientos.

Tanto ruido, tanto viento, tantos recuerdos... no era suficiente. Su piel estaba cada vez mas fría, sus ojos brillaban de todo el llanto que aun tenía por derramar y sus labios no se abrían para poder gritar todo lo que sentía.

Continuará...